Elementos Alrededor De Los Riesgos Derivados De La Importación Indiscriminada De Maíz, O Ante La Duda Abstente
     
 
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Elementos Alrededor De Los Riesgos Derivados De La Importación Indiscriminada De Maíz, O Ante La Duda Abstente

   
 
Elementos Alrededor De Los Riesgos Derivados De La Importación Indiscriminada De Maíz, O Ante La Duda Abstente
La importación anual de maíz en los últimos años en México ha rondado los 6 millones de toneladas. Este maíz es importado de los Estados Unidos, y se distribuye en México principalmente a través de Diconsa, en sus 24 000 centros de distribución dispersos en el territorio nacional. No se sabe exactamente que porcentaje del maíz que entra a México desde E.U. es transgénico, sin embargo se conoce que alrededor del 40 % de la extensión sembrada de maíz en E.U. corresponde a maíz transgénico, a pesar de esto, el maíz que ingresa a México carece de etiquetado.

Aunque el TLC establecía que el maíz proveniente de E.U se iría liberando de aranceles paulatinamente hasta llegar a 3.6 millones de toneladas en 2008. Sin embargo la tasa cero de arancel se ha aplicado desde hace varios años y se ha superado por mucho el tope de importación que establecía el tratado.

De acuerdo a lo que se ha publicado hasta el día de hoy, la forma en que se distribuyen las muestras en las cuales las propias autoridades ambientales ha encontrado maíz transgénico, parecen indicar como fuente de la contaminación con maíz transgénico a las distribuidoras de Diconsa. Esta sospecha surge también del hecho de que Diconsa compra maíz entre otras, de las siguientes tres empresas:
- Cargill perteneciente al grupo Monsanto, uno de los principales inversores en el desarrollo y cultivo de maíz transgénico.
- Archer Daniels Midland, vinculado a Novartis, otro de los colosos de la industria biotecnológica.
- Grupo Maseca, copropietario de Azteca Mills, famosa tristemente conocida por haber sido el primer lugar donde se detectó harina con maíz Strarlink -prohibido para consumo humano en E.U.- que además fue procesado en Sabritas de Mexicali B.C.N. para la fabricación de tacos de Taco Bell.

De este modo, la importación de maíz transgénico es indirectamente subsidiada con el dinero de todos, sin embargo, la información que los consumidores poseen acerca del maíz que se importa es nula.

Surge entonces la pregunta, ¿De que magnitud es el riesgo que se corre al importar maíz indiscriminadamente de los Estados Unidos?

Como ya se dijo, 40% del maíz cultivado en E.U: corresponde a alguna de las variedades de maíz transgénico que están en el mercado. Aproximadamente el 37% del maíz que se vende en México es importado de los E.U.. Existen diversas estimaciones acerca del porcentaje de este maíz que podría ser transgénico. Las estimaciones más conservadoras calculan que entre el 12 y el 16% del maíz en México sería transgénico.. Sin embargo, considerando que Europa y Japón, los principales importadores de maíz en el mundo rechazan estrictamente la importación de maíz transgénico y a diferencia de nuestro país realizan controles para impedir su entrada, es posible que la proporción de maíz transgénico que se incluye en los alrededor de 6 millones de toneladas importadas sea mayor, tal vez incluso representando más de la tercera parte del maíz que circula en México.

Algunas autoridades ambientales han estimado que aproximadamente el 10% del maíz transgénico distribuido llegaría a sembrarse. A partir de este dato y de los datos oficiales acerca del porcentaje de contaminación encontrado en diferentes localidades del Estado de Oaxaca, se ha calculado que la tasa de introducción de variedades transgénicas podría representar entre el 2 y el 3 % de la superficie cultivada con maíz anualmente. Sin embargo, el desconocimiento acerca del porcentaje real de maíz transgénico que entra anualmente al país hace que queda abierta la pregunta de ¿Qué tanto del territorio nacional es ya sembrado o contaminado a través de polen con maíz transgénico sin que se sepa o se tenga control sobre el?

El cultivo se maíz transgénico plantea varios riesgos e incertidumbres. Por una parte, si bien se sabe que en México son relativamente escasos los lepidópteros que se alimentan de maíz y no se encuentran entre los principales depredadores del cultivo, no está aún claro el efecto que podría tener en poblaciones silvestres de mariposas y polillas que habitan cerca de las milpas. También es posible que aunque las polillas y mariposas no parecen representar una amenaza seria para el maíz, la posesión de la capacidad de producir insecticidas de la familia Bt, al ser transferida por entrecruza a parientes silvestres del maíz, les diese ventajas sobre otras plantas incrementando su capacidad invasora incluso sobre los propios campos de maíz.

En el caso de las variedades con resistencia a herbicida, algunos de los escenarios posibles dibujados por el propio CIMMYT incluyen la posibilidad de que el maíz Teocintle, considerado en algunas milpas una maleza invasora, adquiriera la capacidad de resistir a los herbicidas aumentando su capacidad de invasión. Otro escenario también planteado por el CIMMYT señala la posibilidad de que el maíz Teocintle fuese definitivamente eliminado en zonas donde es más escaso, perdiéndose así una fuente de variación genética importante en la diversidad biológica que a nivel de variedades presenta Zea mays en México. Esto refleja finalmente, la necesidad de realizar más estudios acerca del impacto de la introducción de cultivos transgénicos sobre los ecosistemas circundantes.

La introducción constante de semillas transgénicas, capaces de dejar descendencia fértil * puede llevar a la larga a un estrechamiento de la diversidad genética e la que se sustenta el cultivo mexicano de maíz. Los efectos de este tipo de fenómenos ya han sido conocidos antes con la promoción del uso de las llamadas semillas mejoradas durante la "revolución verde"al incrementarse la vulnerabilidad de los cultivos a ciertas plagas o factores ambientales.

Por otra parte, en el caso de que se introdujeran las llamadas semillas de tecnología "traitor", si bien el proceso de dispersión-generalización de la presencia de plantas transgénicas podría ser más lento, la dependencia de los agricultores de la adquisición de semillas se incrementaría en caso de que estuvieran manipuladas para ser estériles, y el peligro más importante sería que estuviera introduciendo un gen de esterilidad latente, que se manifestara solamente después de haber contaminado un porcentaje significativo de los maíces indígenas.

Es importante recordar, finalmente, que todas las variedades de maíz transgénico que se siembran en E.U. corresponden a variedades patentadas por las empresas que los han desarrollado y estas empresas han mostrado una gran agresividad para exigir el pago de derechos por el uso de "sus" semillas a agricultores, incluyendo los que las usaban sin saberlo ya que sus campos fueron contaminados por polen llevado por el viento o insectos. Si bien México no ha reconocido la validez de esas patentes, la situación de dependencia alimentaria en la que se halla el país y la enorme presión que ejercen las grandes compañías de alimentos, así como el uso y abuso de los tratados comerciales como herramientas de presión hacen muy probable que esto cambie en el futuro.

* Hasta donde se sabe no se han encontrado pruebas de que las semillas transgénicas encontradas correspondan las de tecnología traitor, es decir, una tecnología con la que las características de las plantas se pueden manipular "prendiéndose" o "apagándose" según se aplique un factor externo que las desencadene, como por ejemplo, un químico. Las semillas suicidas "terminator" son un ejemplo de esto.